martes, 16 de agosto de 2022

16 de agosto a través de los sentidos

 Esta fecha siempre ha estado marcada en rojo en la vida de cualquier habitante de Huétor Vega. Es el día grande, es el día en el que el pueblo se engalanaba para despedir sus fiestas patronales, es el día en el que, según me contaban mis abuelos y posteriormente mi madre, las vecinas y vecinos se ponían sus mejores prendas, era el día del año donde aprovechaban para invertir sus escasos ahorros en comprar ropa para estrenarla.

Foto de Mari Muros
En otros hogares se recurría a su maña en la costura para dar rienda suelta a la imaginación y confeccionar bonitos vestidos con los que disfrutar esa entrañable jornada festiva. Un claro ejemplo de ello lo podéis ver en este hermoso vestido que elaboró María Castro Garrido para su hija Mari Muros.

Es un día en el que los 5 sentidos se ven impregnados de numerosas sensaciones que se guardan para siempre en nuestro recuerdo. No he querido poner ninguna foto de ello para que la imaginación haga su potente magia.

  1. Olfato. Si lo tuviera que describir por su olor mencionaría dos: Los nardos y el pan. El olor a nardo está presente en los dos pasos de los que consta la procesión de los patrones locales (San Roque y Virgen del Rosario) y se expandía una vez finalizada la procesión a las diferentes casas cuyos propietarios fueran hasta la iglesia para llevarse un tallo de esta olorosa flor una vez finalizada la comitiva procesional. El olor a pan es el otro pilar fundamental. Cerca de la iglesia, en el antiguo ayuntamiento y actual sede de Protección Civil, es donde se reparten las roscas que el patrón lleva de forma simbólica en su paso.
  2. Oído. El repique de campañas a las 20 horas mezclado con las notas musicales que emanan de las partituras de los diferentes instrumentos de la banda de música son el principal ejemplo de como se enriquece el oído al degustar esta mezcla variada de sonidos.
  3. Gusto. Recuerdo como este día era sinónimo de cenar fuera de casa en alguno de los restaurantes que tiene nuestro pueblo. Algunos platos cambiaban de un local a otro o de una noche a otra, pero el que siempre estaba como denominador común era el lomo con ajos. De Doña Juana, del Vista Nevada, del Lucero… la cuestión era pedir siempre lomo con ajos. ¡Madre mía se me hace la boca agua!
  4. Tacto. Para este sentido me vienen varios elementos a la cabeza. Uno era la caña de la escoba del tren de la bruja (que comprábamos para todas las fiestas y que podías reutilizar para el siguiente año o en el mejor de los casos se la podías quitar a la bruja que te daba con ella en la cabeza) y la otra la “jorquilla” en la que los pasos de procesionales se apoyan para que la hermandad de costaleras y costaleros puedan descansar. Es que fueron varios los años en los que fui junto al paso de San Roque cuando era un pequeñajo llevando este importante elemento para el descanso del personal.
  5. Vista. Aquí debo mirar hacia las Casas Nuevas. Era una maravilla ver como decoraban las viviendas y las fachadas para la ocasión. Una auténtica riqueza para la vista. Después del acto religioso tocaba subir al ferial de La Nava a disfrutar de la actuación estelar que la comisión había preparado para ese año. Era cuando un famoso venía a nuestro pueblo y cuando podías ver con tus propios ojos a esa persona que solo conocías por la tele. La primera actuación que presencié con uso de razón fue en 1994, ese año vino el cómico Paco Gandía (no recuerdo si contó el chiste de los garbanzos, ese de “Niñoooooooooo…”), posteriormente vinieron otros humoristas como Jaimito Borromeo, el Dúo Sacapuntas, Paz Padilla o grupos como Los Delinqüentes, Aljiva, entre otros. Faltaban ojos para que no se te escapara ningún detalle de la actuación, hoy día la grabaríamos con nuestros móviles y nos perderíamos la esencia de verla en directo con conciencia plena.

En fin, como veis es llegar este día y la mente se llena de momentos vividos sin olvidar que hay que dejar “disco duro” para los momentos maravillosos que aún nos quedan por vivir.

¡Qué tengáis un buen y bonito día!

PD. Ya lo del episodio de cuando llevé a la virgen en procesión será mención en otro capítulo jaja.

2 comentarios:

  1. Buenas tardes Schus, e leído todo lo que comentas me has hecho recordar muchas cosas de mi juventud, cuando las fiestas se selebraban en la Calle Real, que era dónde yo antes de irme a Alemania vivía,en aquellos tiempos recuerdo que lo niños estábamos durante un tiempo ahorrando unas pesetas para poder comprar cualquier dulce o para los pequeños columpios que venían,gracias por tu comentario.

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    1. Muchísimas gracias Paco por tus palabras. Escucharte siempre es llevarte un gran aprendizaje.

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