Prácticamente el 99% de la población tiene un elemento en casa que puede generar gran adicción entre todos los miembros de la unidad familiar. Este dispositivo cabe en la palma de la mano y con sus múltiples herramientas nos ha facilitado muchos aspectos de nuestra vida como acceder al correo electrónico, inmortalizar momentos con la cámara de videos y fotos, conectarnos a nuestros seres queridos a través de videollamadas… como bien sabéis hablo del teléfono móvil. Pero a pesar de sus múltiples ventajas debemos tener mucho cuidado ya que puede generar una gran dependencia al mismo.
Ese inseparable amigo que miramos de media, según un estudio realizado por HMD Global, 142 veces al día lo que supone que pasamos más de 18 horas a la semana viendo la pantalla de nuestro dispositivo. Otros estudios afirman que lo miramos cada cinco minutos y que los toques diarios que realizamos sobre el móvil oscilan entre los 600 y los 2.000 clics.
Otro aspecto a tener en cuenta es que las pantallas presentan unos estímulos instantáneos difíciles de combatir, sobre todo si hablamos de niñas y niños en edad escolar. Y es que con las notificaciones se activa la dopamina, el neurotransmisor que activa el sistema de recompensa. Este mismo sistema se pone en funcionamiento en otros momentos del día: cuando comemos algo que nos gusta, hacemos ejercicio o en el instante que, vivimos una experiencia enriquecedora. Esta activación provoca en el organismo la necesidad de repetir la conducta.
Esto conlleva que, niñas, niños y adolescentes tengan déficit de atención en las diferentes rutinas diarias de clase ya que existen determinados momentos del horario escolar en los que no se activa la dopamina.
Y es en este momento cuando nos preguntamos, ¿qué se puede hacer para combatir la dependencia al teléfono? La respuesta a esta pregunta se puede realizar desde una doble perspectiva: Lo que las administraciones deben realizar y lo que las personas a título personal tenemos a nuestra mano.
Las administraciones públicas han de establecer las siguientes medidas:
- Garantizar que toda la población tiene acceso a los Centros de Tratamiento Ambulatorios (CTA). Estos centros son el punto de partida de cualquier adicción puesto que es donde se evalúa al paciente.
- Aumentar los recursos para la rehabilitación en todas sus dimensiones como pueden ser las Unidades de Desintoxicación Hospitalaria y las Comunidades Terapéuticas.
- Realización de actividades preventivas y de información sobre el uso inadecuado del móvil tanto para la población en general como más especializada para familias y niñas y niños en edad escolar a través de charlas y conferencias en los centros educativos así como en Escuelas de Familias.
- Proponer actividades alternativas al uso del dispositivo móvil. Cada vez hay más gente que afirma frases del tipo “Hacer deporte te despeja porque desconectas y dejas el móvil a un lado”. En ella se deja ver que la desconexión no solo es buena sino también necesaria para nuestra salud mental.
- Apoyar y fomentar que los Centros Educativos Públicos de Andalucía sean espacios “libres de móvil” y que el alumnado no tenga posibilidad de acceso a ellos. Son cada vez más los institutos en los que se está prohibiendo. Esto ayuda, tal y como han afirmado en uno de los centros donde se ha aplicado esta medida (IES Los Neveros de Huétor Vega), que el alumnado se concentra más a la hora de trabajar en clase por lo que el rendimiento académico es mayor.
Y ahora, nos preguntamos, ¿qué puedo hacer yo para reducir la dependencia al móvil?
- El primer paso es tomar conciencia del tiempo que pasas con tu móvil, para ello, puedes observar “el tiempo de uso” de las diferentes aplicaciones.
- Eliminar todo tipo de notificaciones del teléfono. Esto reducirá las ganas de cogerlo.
- Reducir los grupos de whatsapp.
- Descansar del teléfono determinados momentos del día, bien apartándolo en otra habitación, bien silenciándolo o estableciendo el modo avión. También en determinados momentos como: la hora del cuento con tus hijas, la clase del gimnasio o cuando sales a caminar. Esto ayudará a que realices todas las tareas con conciencia plena.
Cargar el móvil fuera de tu alcance. Muchos cargamos el móvil en la mesita de noche por lo que es lo último que vemos antes de dormir y lo primero al abrir los ojos en el nuevo día. Este hecho hará que estemos siempre alerta sobre las posibles notificaciones que nos puedan llegar.
En definitiva, está en nuestra mano usar el móvil de una forma o de otra, de que nos controle o de que lo controlemos a él. Recordad que “La tecnología es un siervo útil, pero un amo muy peligroso”.
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