domingo, 14 de junio de 2020

Señorías del gobierno de la Junta, hay una ventana hacia la integración, no la cierren por favor.


Las relaciones sociales, el trabajo, nuestro tiempo libre, las visitas de la familia, los momentos con nuestros amigos y amigas… todo esto ha cambiado en un abrir y cerrar de ojos en cuestión de meses. Y lo ha hecho sin distinción alguna.

La implantación de determinadas medidas de seguridad ha hecho que, sin duda, el terrible brote de coronavirus se haya atenuado de forma considerable. La limpieza continua con geles hidroalcohólicos, los protocolos de entrada y de salida de comercios y edificios, la distancia de seguridad y el uso de mascarilla se han convertido en hechos rutinarios en el camino hacia esta nueva normalidad.

Todas estas medidas (necesarias e importantísimas) cumplen un enorme cometido para evitar la propagación del virus, pero debemos preguntarnos, ¿la puesta en marcha de estos protocolos ha supuesto el retroceso en el proceso de integración de determinados colectivos? La respuesta es sí.

El más visible es el ocasionado por el uso de la mascarilla. Al tapar la boca del emisor de cualquier mensaje provoca que, las personas con que padecen hipoacusia (déficit auditivo) y que necesitan apoyarse en la lectura labiofacial para completar la información en el proceso comunicativo, no puedan recibir los mensajes que se producen. Es por ello que, desde las organizaciones que trabajan con los colectivos de personas sordas, están desarrollando unas mascarillas con ventana transparente que abren de nuevo el camino hacia la integración hacia este nuevo viaje que nos conduce a la “nueva normalidad”.

Federación AICE (Asociaciones de Implantado Cocleares de España) está repartiendo y enviando gratuitamente mascarillas con ventana transparente a todas las personas que así lo precisen a fin de garantizar la comunicación de las personas sordas. Cabe destacar que estas mascarillas son para sus interlocutores, a menos que se dirijan a otra persona sorda.

Y precisamente es el uso de este tipo de mascarillas, además de los subtítulos correspondientes, lo que demandan las personas con déficit auditivo para la realización de las pruebas EBAU (antigua selectividad). Al duro proceso de confinamiento se une la incertidumbre que provoca la realización de este tipo de prueba. Pues, imagina, que te vas a enfrentar a ella y no tienes las garantías de poder participar en condiciones de igualdad con el resto de tus compañeras y compañeros.

Recordemos que en las instrucciones de la Consejería de Salud para hacer la Selectividad 2020 en Andalucía se establecían como medidas que deben hacer los exámenes con la mascarilla puesta además de la reducción del aforo de las aulas, que el alumnado ocupe siempre la misma mesa en todas las pruebas y colocar al alumnado con distancia de seguridad entre sí.

De ahí que sea de vital importancia ir preparando el terreno para que el alumnado que padece déficit auditivo pueda erradicar de sus preocupaciones el éxito comunicativo. Para ello, invito a las personas responsables del gobierno de la Junta de Andalucía que garanticen el acceso en igualdad de condiciones al alumnado con déficit auditivo a estas pruebas. Por ello se hace imprescindible que la Junta de Andalucía reparta entre el personal encargado de desarrollar esta prueba las mascarillas con ventanas transparentes.

Señorías del gobierno de la Junta, hay una ventana hacia la integración, no la cierren por favor.


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