El transporte público en la provincia
de Granada se ha visto mermado en todas y cada una de sus líneas tanto durante
el confinamiento como en la posterior desescalada. Sin embargo, una vez
finalizado el estado de alarma e iniciado de nuevo las actividades, no se han
recuperado la totalidad de los servicios que se prestaban.
Las personas usuarias que necesitan
el transporte público ahora dependen de un servicio que ya antes era escaso
tanto en líneas como en servicios y que ahora es prácticamente inexistente y
tiene horarios rocambolescos que imposibilitan que lo puedan usar, viéndose
obligadas a usar el transporte privado.
Tras varios contactos con la
Consejería de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio nos
informan que actualmente no existe demanda para ampliar el servicio, pero desde
Izquierda Unida entendemos que la lógica de mercado no puede servir como excusa
para degradar un servicio público que ve incrementado su uso exponencialmente
cada vez que se mejora, como lo demuestra la puesta en marcha del Metro.
Además, hemos vuelto a los mismos
índices de calidad del aire de antes del COVID-19; se ha relacionado una mayor
gravedad de esta enfermedad en las zonas con mayor contaminación, y siendo el
transporte privado a motor el responsable de la mayor parte de las emisiones de
gases en Granada.
Por ello, desde IU solicitamos de
manera URGENTE a la Junta que aumente la frecuencia de los autobuses para volver a dar las mismas prestaciones que antes de la
crisis sanitaria y que el ayuntamiento coloque en todas las marquesinas los
horarios para evitar que las personas usuarias esperen horas durante el paso de
su autobús.
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