martes, 22 de noviembre de 2022

Mi Mundial favorito

Para mí la estrella de ese Mundial
 Para alguien que ame el fútbol el año en el que hay Mundial se convierte en una anualidad especial. Haces un seguimiento del proceso de clasificación para esta cita histórica, de los jugadores que pueden ser seleccionables por parte de los diferentes combinados nacionales y, en mi caso, también analizas los distintos entrenadores que acudirán a la competición mundialista.

Ver fotografías de las diferentes sedes, de las equipaciones, del balón e, incluso de la/s mascota/s son también parte del aliciente de este hito que ocurre cada cuatro años.

¿Pero hay un Mundial que te haya marcado? Para mí sí y no hablo de la edición de 2010 que nos marcó a muchos por razones obvias.

Comencemos por los que me marcaron en negativo:

1. El de 1998 de Francia fue un desastre mayúsculo de nuestra selección que venía de hacer una fase de clasificación rayando la excelencia y que se topó con Nigeria, Paraguay y Bulgaria en la fase de grupos. El primero nos vapuleó dejando claro el retiro de un enorme guardameta como fue Andoni Zubizarreta, el segundo nos frenó con Chilavert y el tercero sirvió para resarcirse aunque el 6 a 1 ante el combinado búlgaro fue insuficiente para pasar de ronda.

Logotipo Mundial ´94 de EEUU
2. En 2002 el Mundial de Corea del Sur y Japón se vislumbraba como la gran renovación que nuestra selección necesitaba. El incidente del frasco de colonia de Cañizares abrió las puertas de la meta de “La Roja” a un joven Casillas y en este equipo donde despuntaban dos jugadorazos como Xavi y Joaquín los cuales nos daban esperanzas de volar hacia algo grande pero el colegiado Al Ghandour y su asistente se encargaron de cortarlas en el partido ante la anfitriona. Este decisión hizo que nos quedáramos helados y que hasta a Camacho se le secara el cerco de las axilas (este hecho sirvió para su imitación en los guiñoles de Canal Plus, ese programa donde el gran Louis Van Gaal aparecía con cabeza de ladrillo).

3. Cuatro años más tarde, en 2006, en Alemania se sufrió otro nuevo traspiés. A pesar de realizar una fase de grupos impoluta, ya que hasta la eliminación de la Selección ante Francia el equipo era el más goleador, el menos goleado y Villa y Torres eran máximos goleadores con 3 tantos por barba, el equipo cayó ante la subcampeona del torneo.

4. El campeonato de esta edición no me marcará positivamente, las 6500 personas (según cifras de The Guardia) que han muerto en la construcción de los estadios son la razón principal.

Pero, ¿cuál fue la edición que me llegó al corazón? Sin duda la del año 1994, la de EEUU. Bien es cierto que se unen factores emocionales y sentimentales como el mirar nuestra vida a través del retrovisor lo que nos genera nostalgia y el llegar a pensar que “cualquier tiempo pasado fue mejor”, pero lo cierto es la que guardo en mi interior con enorme cariño. Aquí las 10 razones:

  1. Fue la primera cita mundialista en la que me gustaba el fútbol. Mi gusto por el fútbol se despertó en ese mismo año. Desconozco, ya que tenía 9 años, si fue gracias a este torneo o este torneo vino después de ese despertar futbolero.
  2. Los días de partido. Esos días los veíamos en la terraza al fresquito de las calurosas noches de verano con una tele en el filillo de la ventana (rezando para que no se cayera). ¡Qué buenas noches junto a la familia!
  3. Las equipaciones. Puf, este aspecto me tiene enamorado. Varias de las equipaciones más míticas del mundo del balompié surgieron en esos años y en esa edición. La camiseta de los porteros de Adidas es para enmarcar así como la de España cualquiera de las 3: la roja, la blanca o la morada. Hace un par de años hubo un remake del diseño de la primera equipación que tuvo polémica porque varias personas decían que se formaba la bandera Republicana con el efecto óptico de las líneas de la camiseta (como si eso fuera un problema jajaja). Pues ya si llegan a ver el modelo morado del 1994 ya les da un colapso.
  4. Equipación de los porteros
    El duelo Romario-Roberto Baggio. Para mí los dos jugadores más grandes y carismáticos de esa edición que culminó con una todopoderosa final del Mundial. En el recuerdo está el penalti que falló el astro italiano (inolvidable su coleta) la cual le otorgó el título al combinado carioca.
  5. El codazo de Tassotti. Ocurrió en el tiempo de descuento de la eliminatoria de cuartos de final entre España e Italia donde el jugador italiano le endosó un codazo a Luis Enrique el cual el árbitro no vio. Este hecho podría haber cambiado la historia ya que hubiera supuesto que esta acción se habría determinado como pena máxima.
  6. El último gol de Maradona en los Mundiales. Estaba en casa de mi vecino Dani cuando lo vi por la tele (no recuerdo si fue en directo o una repetición del partido). ¡Qué maravilla de gol! Conforme metió el tanto de libre directo, Diego se acercó a la cámara para celebrarlo en primer plano. La imagen que me dio fue la de una persona que celebraba el gol con rabia, como si estuviera reivindicándose, como si tuviera que demostrar que seguía a un gran nivel. Lo que no era consciente es que Diego era y será uno de los más grandes y que no necesitaba reivindicarse para dejar su nombre grabado con letras de oro en el mundo del fútbol.
  7. Momentos después del codazo de Tassotti a Luis Enrique
    Las camisetas con el nombre de los jugadores. Esta fue una gran novedad que se implantó en el fútbol desde ese año. Ya cada jugador iba a tener designado un dorsal en el que se estamparía su nombre. Aunque en la liga española no fue hasta la temporada 95/96 en la que se implantó esta norma en la que solo afectaba a Primera y Segunda División. Cierro los ojos y veo la camiseta blanca con el 21 a la espalda y el nombre de Luis Enrique (por aquel entonces mi jugador favorito) con esas letras de trazos rectos o la de Roberto Baggio.
  8. Las sorpresas de Suecia y Bulgaria (tercera y cuarta respectivamente). En mi mente aparecen Hristo Stoichkov (Balón de Oro en ese año) por el combinado búlgaro y el guardameta sueco Thomas Ravelli (jugador con más partidos de la selección absoluta de Suecia y que no recordaba su nombre y reconozco que lo he tenido que buscar jajaja). Fue el héroe de su país en partidos como el que le enfrentó en cuartos a la Rumanía de Gica Hagi.
  9. Colección de estampas
    Las “estampas”. Así les llamamos a los cromos. A partir de esta fecha fue cuando empecé a coleccionar las estampas. Las compraba en el Pipas (Rosarito y Antonio Ariza) e iban bien al álbum las que eran únicas bien al intercambio o a los juegos que hacíamos (quien lanza el cromo más lejos) con aquellas que eran repetidas. Hoy día conservo algunos de las estampas de ese Mundial.
  10. Partidos de día y con sol. Es el mundial de los partidos soleados. Están genial los estadios cubiertos y son muy confortables pero la luminosidad que existen en los campos del Mundial del 94 no se ha visto hasta hoy. Para mi es un aspecto muy positivo que esta en riesgo de extinción en los estadios profesionales.

Estas son las 10 razones por las que el Mundial de EEUU´94 es tan especial para mí. ¿Cuál es el más especial para tí?

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