Plátano de la Cacería de Santo Domingo - ¿Cuánto falta para "roar el güevo? - Pues, creo que un mes más o menos. - Tenemos que ir preparando la cabaña. - Yo me encargo de ir a la Trinita a por 20 duros de puntillas. - Y yo de buscar las tablas. Con esta conversación todos los años se iniciaban los preparativos del "Día de roar el güevo" entre todos los niños y niñas de mi quinta. Nuestro lugar favorito era "La Era de la Casería" donde niños, jóvenes, adultos y otros no tan jóvenes se daban cita para disfrutar de un día único. A los pies del árbol centenario El olor a huevo cocido mezclado con las flores y la hierba de la primavera, los gritos de los niños correteando por todas las laderas, los pantalones llenos de tierra, el chocolate blanco (que ese día pedíamos que nos compraran) donde notábamos como se derretían en nuestro paladar, los juegos organizados por la Asociación de Mujeres VESCI en la que colgaban un huevo gigante... formaba...