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Mostrando entradas de abril, 2023

Cuento 31. Una pregunta sin respuesta

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Este cuento nos muestra que aunque tengamos preguntas sin responder, éstas no deben impedirnos que vivamos al 100% el presente. En numerosas ocasiones nos preocupamos por hechos que, con el paso del tiempo, no llegan a ningún lado. Para relativizar las coas suelo usar un truco que sirve bastante y es hacerme la siguiente pregunta cuando tengo un problema: ¿Esto que ha ocurrido o que puede ocurrir tendrá importancia dentro de un año? Si la respuesta es no, dedico mis esfuerzos y mi preocupación para aquellos asuntos más trascendentales o que pueden tener más importancia. En el cuento que nos ocupa el asunto es la muerte, bien es verdad que es importante, pero pensando en ella no debemos obviar el disfrutar cuando estamos vivos. Un abrazo y ¡Feliz y reivindicativo 1º de mayo!

Soy papá #7. Me siento como Indiana Jones

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Si os hablo de un personaje que lleva sombrero, látigo, bandolera, chaqueta de cuero marrón y que se dedica a la Arqueología, ¿sabríais decirme a quién me refiero? Fotograma de la esciena a la que hago referencia en el texto Efectivamente, se trata de Henry Walton Jones Jr, alias “Indiana Jones”. Ese mítico personaje de la franquicia del mismo nombre de Steven Spielberg y George Lucas cuya banda sonora la creó el enorme John Williams. Pero si cierras los ojos e imaginas una escena de esta saga puede que te venga a la mente la misma que a mí. Ocurre en el principio de la primera película, “Indiana Jones en busca del Arca perdida”, cuando Indiana se adentra en una cueva de sudamérica junto a un jovencísimo Alfred Molina para coger un ídolo de oro macizo. Tras pasar varias trampas llega el momento clave en el que debe cambiar esta figura de oro por un saco de arena con el objetivo de no despertar otros terribles peligros. Pero a pesar de tener mucho cuidado y de eliminar arena del saco...

Cuento 30. El árbol mágico

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 Desde los pies del Árbol Centenario de "La Era de la Casería" os traigo esta historia que me encanta. En ella nos viene a decir que los problemas cuando se relativizan, cuando se dejan dormir son menos problemas. Estas situaciones negativas (que luego no lo son tanto) nos impiden vivir el momento y disfrutar 100% lo que estamos haciendo. Es por ello que, como se suele decir, si un problema no lo será tanto al cabo de un año debemos olvidarlo y tirarlo a la basura. Espero que os guste este entrañable cuento.

El lago y Abre la puerta por Vlady García y McGregor

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 A cientos de generaciones amantes de la música les ha marcado el grupo Triana. El conjunto liderado por el malogrado Jesús de la Rosa ha marcado no solo una época sino un estilo musical propio. Nuestros artistas hueteños Vlady García y McGregor interpretaron de manera exquisita los temas “El Lago” y “Abre la puerta” que el grupo de rock andaluz popularizó allá por mediados de los años 70. Y lo hicieron en la Fiesta de Carnaval que celebramos el pasado mes de marzo y que organizó la Asamblea de IU de Huétor Vega. Es todo un lujo tener esta gran herencia musical de Jesús de la Rosa pero también lo es disfrutar de estos dos fenómenos sobre el escenario. Sin más, os dejo con estos hermosos temas y con nuestros queridos Vlady y Gregorio que, al igual que lo hiciera Triana, han marcado época aquí en nuestra tierra. Sois enormes.

Bricomanía #1. Montamos la casita

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Estos son días en los que se puede poner la casa al día. Y es cuando me viene a la cabeza Bricomanía. Era un programa que a mí de pequeño me gustaba muchísimo. Veía como, con una facilidad enorme,  hacían todo tipo de arreglos y de mejoras en casa. Bueno en casa y en el jardín, qué grande el amigo del pelo largo que repetía hasta la saciedad la palabra “sustrato”. Hace poco y como regalo a Vega por su nacimiento, nos dieron de presente una casa para el jardín. Ahora había que ponerse manos a la obra y montarla. Se me ocurrió decir a voz en grito: “¡Voy a montar la casita del jardín!” y acto seguido, como cual correcaminos, tenía a Gala a mi lado para ayudarme. Esturreó las tuercas, escondió tornillos, no me dejaba las herramientas y, cuando más la necesitaba, se fue a descansar jaja. Aún así no cambio a mi pequeña ayudante por nada del mundo. Un abrazo y ya saldrán más cosillas para reparar o montar próximamente.