¡Las Venus se quedan en casa!
Erase una vez un pequeño pueblo del poniente granadino llamado Salar que descubrió en las más profundas de sus hermosas raíces un entorno para envidiar, una Villa Romana.
Con el paso del tiempo y tras numerosas excavaciones que se realizaron a pulmón por parte de este ayuntamiento (las dos últimas) descubrieron dos magníficas Venus (Púdica y Venera) que se convirtieron en dos símbolos que presidían su entorno museístico.
Tal ha sido la trascendencia del descubrimiento de estos hallazgos que, actualmente, Salar no se entiende sin su Villa Romana y esta sin las Venus que aparecieron junto a los mosaicos y las teselas de escenas de caza allí existentes en el yacimiento. De ahí que si se produce la partida de dichas Venus hacia el Museo Arqueológico de Granada supondría la orfandad del patrimonio histórico y cultural salareño.
Este hecho sería un enorme varapalo para el municipio del Poniente Granadino que lucha diariamente, al igual que ocurre en numerosos pueblos de nuestra Comunidad, con la despoblación. Actualmente son numerosos los factores que condicionan el fenómeno de la "Andalucía vaciada" por lo que se debe apostar por varias vías para hacerle frente que pasan por: blindar los servicios públicos en estas poblaciones y fomentar la conservación patrimonial y cultural.
Y es una tarea pendiente con Salar por parte de las administraciones puesto que su ayuntamiento hace un esfuerzo titánico para realizar unas excavaciones puntuales que sufragan a pulmón. A esta enorme tarea se une la apuesta por fomentar un turismo sostenible de calidad. Una acción que se puede ver in situ en el municipio salareño donde hay una colaboración muy estrecha entre el pequeño comercio local y las distintas administraciones a través de un proyecto denominado "El rincón de Venus", que consiste en un lugar en el interior del entorno del museo donde artesanos de la zona venden sus productos temáticos: pan romano, abalorios, menú romano, aceite...
Y ante la partida inminente de sus Venus, el pueblo de Salar ha mostrado su sentir ante este hecho. ¡Las Venus se quedan en casa! Eso han gritado las más de mil salareñas y salareños que han salido en este semana a la calle pidiendo a la Junta de Andalucía que reconsidere la decisión de privarles de las Venus que se descubrieron en su hermosa Villa Romana.
Pero no solo debemos solicitar esta medida, sino que las administraciones deben aportar de financiación suficiente para llevar a cabo las excavaciones en las próximas anualidades además de declarar Bien de Interés Cultural (BIC) el yacimiento y la excavación arqueológica o realizar la adecuación de la vía para dar más seguridad a los autobuses de las y los escolares.
Esperemos que esta historia termine con las Venus custodiando y observando el ir y venir de generaciones de salareñas y salareños desde la vitrina de su pueblo tal y como llevaban haciendo desde hace siglos desde lo más profundo de las tierras fértiles del arroyo de Salar.

Quizás si Púdica y Venera pudiesen hablar expresarían su deseo de quedarse en Salar, su tierra, el paraíso donde fueron encontradas y no pasar desapercibidas en un rincón de la Casa de Castril donde se les prestará la misma atención que a un ficus.
ResponderEliminarDesterrar a las Venus de su medio social, natural y cultural no es solo disgregar la cultura de un pueblo, sino que es quitar más de un cincuenta por ciento de valor a las piezas, es anular el desarrollo cultural de Salar, es querer controlar y agrupar la historia de la provincia de Granada en un lugar donde no le corresponde.
Ley si, ley no, la ley dice… No hay mas ley que aquella capaz de luchar por el bienestar y el progreso de los pueblos y sus habitantes. Si nuestras normas así no lo permiten estas son las equivocadas.
No existe más solución que la Junta de Andalucía recapacite y reaccione antes de que sea tarde, envío todo mi apoyo a los salareños y ¡las Venus se quedan en casa!
Pepe Amador.
Graduado en Turismo