A propósito de “Zorra”
Hace unos días se celebró una nueva edición del Benidorm Fest para elegir al representante de España en el festival de Eurovisión dando como ganador al grupo Nebulossa con su tema “Zorra”.
Y es que mucho más allá de que esta canción me parezca pegadiza o pueda verla como una forma de empoderamiento de la mujer donde le da igual los clichés que se le adjudiquen lo que me vino a la mente fue una anécdota de hace unos 30 años cuando yo tenía 6/7 años.Iba caminando por mi barrio, el de Las Cábilas, y vi en una puerta situada al final de la calle Zoraida una pintada que ponía precisamente “Zorra”. A esa edad las y los niños toman el lenguaje como algo literal o ven que una palabra solo posee un significado.
Con la pintada de la puerta en mi retina y retumbando su sonoridad en mi cabeza procedí a volver a mi casa. Allí estaba mi hermana Estela. A pesar de llevarnos ahora muy bien, de pequeños mi madre siempre decía que “nos llevábamos como el perro y el gato” y todos los días peleábamos varias veces. Pues con esos antecedentes no se me ocurrió mejor idea que llamar a mi hermana “Zorra” y varias ocasiones. Su enfado fue mayúsculo y comprobaba que cada vez que lo repetía su mosqueo iba en aumento. Lo cierto es que no entendía porque se enfadaba y máxime cuando solo la llamaba por el femenino del animal zorro.
Cuando mi madre llegó a casa mi hermana se lo contó por lo que tuve la segunda reprimenda. Ahí fui consciente, a base de una buena jarabe de palo, que “Zorra” era una palabra polisémica, es decir, que tenía más de un significado.
Ese día aprendí que el término “Zorra” iba mucho más allá de “animal astuto que aparecía en numerosas fábulas de Ésopo”.

Comentarios
Publicar un comentario